Comentario al Escolio (I) de la página 2

Escolio transcrito por Volkening:

(2) El significado es un gesto del objeto que nos ordena arriesgar la inteligencia y la vida.

Comentario de Volkening:

Si no estoy muy equivocado, es esta una frase clave para los designios de NGD filósofo: del objeto, no de nosotros viene el gesto. “Zu des Sachen”(1) el ser nos determina, y latente en el ser se halla el sentido. ¡Nada de esa gran tontería de la “Sinngenbung”!(2)

Escolio publicado: (Escolios I, pg. 12)

Los significados se aprehenden en un acto garantizado tan sólo por la seca dicha que nos colma. El significado es gesto del objeto que ordena arriesgar la inteligencia y la vida.

(1) “Zu des Sachen” es un concepto filosófico, que puede traducirse como “A las cosas” o “Vuelta a las cosas”. En ese contexto fue utilizado por Edmund Husserl 

(2) La “Sinngenbung” es tan bien un concepto filosófico, de elevada complejidad. Puede traducirse como “dotación de sentido decisoria”, o “dación de sentido”.

Sobre los epígrafes

Entre los epígrafes que NGD incluye en sus Escolios, Don Ernesto decide comentar uno en concreto. A continuación reproducimos la cita y el comentario.

Nicolás Gómez Dávila cita,

A hand, a foot, a face, a leg, a head, stood for the whole to be imagined (W. Shakespeare)(1)

Ernesto Volkening comenta,

= ¡Feliz hallazgo el epígrafe! Explica lo que yo quería decir más arriba: mucha imaginación creativa (o el arte de leer entre líneas, lo mismo da) se exige para adivinar “totum in parte”, en el fragmento la totalidad del pensamiento de NGD.

(1)”Una mano, un pie, un rostro, una cabeza, eran lo bastante para imaginar el conjunto”.

Sobre este epígrafe y su comentario, la profesora Francia Elena Goenaga de la Universidad de Los Andes, hizo un comentario el 10 de marzo de 2016. Consultar el siguiente vínculo: http://www.casamerica.es/node/29240

24/5/1973 Tomo Primero – Pensamientos iniciales

Los “aforismos” de NGD – llamésmoles así, teniendo presente que, como los de Nietzsche o de Schopenhauer, lo son sólo en un sentido convencional y limitado- me recuerdan un iceberg: Amenazan al navegante inexperto o estúpido por nacimiento, y por la mayor parte se esconden bajo el agua. Lo que de ellos vemos sólo se comprenderá leyendo el “contexto subacuático”.

También se barrunta en ellos, en el aura que los rodea, un peligro mortal para el común de las gentes: la frialdad polar del pensamiento austero y puro, y el aire rarificado de las grandes alturas.

 

Prefacio

El miércoles 23 de mayo de 1973 recibí de don Nicolás Gómez Dávila un manuscrito modestamente intitulado “Escolios a un texto implícito” – y digo “modestamente” porque ya sé que el “texto implícito” representa la vida del autor, su quintaesencia, el fruto de varios decenios de intensa actividad espiritual.

Inicio la lectura de los “Escolios” hoy, el día 24 de mayo de 1973, y a un tiempo empiezo a tomar los apuntes con los cuales me propongo llenar este cuaderno, y tal vez otros.

Doy comienzo a mi labor de lector atento y discreto con un profundo respeto, con esa “Ehrfurcht vor der Person, Sein und ihrem geistigen Rang”(1) cuya ausencia tan sensiblemente se hace notar en nuestra época.

Don Ernesto recibe los manuscritos en varios tomos del original de los “Escolios”, y procede a empezar una lectura comentada con la que nos deleitará a lo largo de los cuadernos.

(1) “Ehrfurcht vor der Person, Sein und ihrem geistigen Rang” podría traducirse libremente por “Reverencia por la persona, el ser y su rango espiritual”.

Tras este prefacio se inicia su lectura y comentario del Tomo I de “Los Escolios”.