¿Por qué?

En mayo de 1973, Nicolás Gómez Dávila compartió con el crítico literario Ernesto Volkening una versión de sus Escolios a un texto implícito. Volkening registró en 5 cuadernos manuscritos a lápiz su diario de lectura. Finalizada su labor crítica, Volkening devolvió a Gómez Dávila los Escolios y sus cuadernos. Al efectuarse la adquisición de los fondos de la biblioteca de Nicolás Gómez Dávila, La Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República de Colombia, adquirió los cuadernos. Reposan hasta la fecha en la Sala de Libros raros y manuscritos.

Este blog pretende acometer la transcripción metódica y comentada de los Cuadernos de Volkening que, desafortunadamente, siguen inéditos. En cada entrada se recogerán literalmente los comentarios originales del autor, Ernesto Volkening, así como los escolios de Nicolás Gómez Dávila que dieron lugar a dichas reflexiones.

El objeto de los transcriptores es el de aportar, a quien pueda interesar, un ángulo de análisis sobre los escolios de Nicolás Gómez Dávila. No cualquier ángulo, sino el enfoque de un autor con el que “Don Colacho” compartió biblioteca, tertulias y referencias. Un autor que permite mostrar algunas de las claves de esa biblioteca compartida.

En cada entrada del blog se incluirán también opiniones de los propios transcriptores como comentarios a la entrada del día, si procede, que no aspiran más que al establecimiento de un diálogo con Volkening, con Gómez Dávila, y con sus referentes comunes, memoria viva de la tradición cultural occidental.