25/05/1973 Pensamientos iniciales.

¿Hasta dónde implica mi manera de glosar los “Escolios” una manera harto subjetiva, incluso arbitraria de apreciar la obra del autor en cuanto escojo un aforismo que visto de conjunto, quizás le parezca menos importante, y en cambio pase por alto otro talvez mucho más esencial para su pensamiento? ¿En qué medida refleja tal modo de proceder sólo mi propia situación del momento, mis predilecciones y aversiones, o – peor todavía- las limitaciones de mi intelecto, impidiéndome la adopción de una actitud verdaderamente comprensora?
Las objeciones que por este respecto me hago a mí mismo merecen ponderarse, aunque no al extremo de atribuirles excesiva importancia. Desde luego, sólo puedo ver la personalidad que está detrás de los “Escolios” a través de mi propio medio vital y espiritual, y el solo intento de substituir a esta óptica peculiar un enfoque basado en algo así como la objetividad “quiméricamente pura” estaría condenado a desembocar en la insinceridad, y por ende la falsificación de perspectivas: NGD no es un fenómeno de las ciencias naturales. Constituye la unidad entre el hombre y el pensador, un hecho humano kat´exochen(1).
Por otra parte, existe lo que a priori nos une al establecer entre nosotros una suerte de afinidad selectiva, caracterizada sobre todo por dos sesgos comunes: el desprecio de los “idola fori”(2) y la simpatía, rayana en exclusividad, que a ambos nos atrae hacia la continuidad, los frutos del ‘devenir histórico’, una edad más grande que la nuestra. Si a ello sumamos el empeño en saber una tradición espiritual, cierto “thesaurus bonorum”(3), hasta la esencia, el sabor, el aroma de una época, un esbozo de vida tendiente a desaparecer (o ya desaparecidos), no para nosotros, ni para quienes vengan inmediatamente después de nosotros, sino, tal vez, para quien sabe qué siglo venidero (propósito el cual requiere no poca estoica resignación o resignado estoicismo) – entonces, creo, se habrá creado una base para intuir siquiera ciertos designios de NGD. Y en cuanto a lo que yo todavía no entiendo o vergonzosamente pierdo de vista: Paciencia – quizás un día mi buen daimonion(4) me de las luces que hoy me faltan.

(1) Kat´exochen es la versión germanizada de la expresión griega kat´exohín (κατ’ εξοχήν) que significa por excelencia, principalmente, sobre todo.

(2) Idola fori es una expresión latina que se traduce como ídolos del foro o ídolos del mercado. El término fue introducido por Francis Bacon para definir uno de los tipos de falacias lógicas. En concreto, esta falacia procede de la correspondencia imperfecta entre las definiciones de las palabras en las manifestaciones del lenguaje humano, y los objetos reales de la naturaleza que estas palabras representan. Puede consultarse en inglés la entrada Idola fori.

(3) Thesaurus bonorum se traduce literalmente del latín como “buen tesoro”, pero visto en contexto lo razonable es que D. Ernesto se refiera a “Thesaurus Bonorum Operum” de forma coloquial. El “tesoro de buenas obras” es un concepto teológico que se refiere al tesoro de las buenas obras de la Iglesia Católica como comunidad de fieles. En definitiva, el depósito de “buenos actos” acumulados a lo largo de los siglos.

(4) En relación con el Daimonion socrático, la voz o genio interior incorruptible. Una reflexión en mayor detalle en Daimon.

Un comentario en “25/05/1973 Pensamientos iniciales.”

  1. Cuantos conceptos, obras, autores, relaciones, en la constelación de esta “pequeña reflexión”.

    Los “ídolos” del Novum Organum de Francis Bacon. En concreto, los ídolos del lenguaje (idola forum): nombres de cosas que no existen o nombres de cosas mal definidas o confusas… El amor por la precisión en el uso del lenguaje, un amor compartido por Volkening y NGD, pero que en NGD es devoción absoluta.
    El reconocimiento de la objetividad imposible, aliviada por las afinidades que permiten un cierto “vibrar común”.
    La nostalgia y melancolía que producen una era que se acaba, una visión trascendente del acervo cultural occidental que se agota y diluye… la misma sensación que destila Jacques Barzun en “From dawn to decadence”. Un libro con una única y brevísima dedicatoria inicial… “A quien pueda interesar”.
    La estoica resignación o resignado estoicismo… ¿qué postura será la más adecuada entre ambas? Yo prefiero la resignación al estoicismo, así que para mí, sólo estoica resignación.

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